Nos encontramos en el mercado actual infinidad de viviendas de segunda mano a precios muy económicos. Buenas oportunidades de compra, ya sea para uso propio o bien como inversión para reformar y alquilar.

¿Cómo podemos seleccionar entre tanta oferta y separar la paja del grano?

El primer punto que debemos tener en cuenta es la situación. Este es un aspecto clave ya que es algo que no se puede cambiar, va unido a la vivienda. No es necesario comprar en el mejor barrio de la ciudad, pero sí es conveniente que sea una zona con vida, a ser posible cerca de servicios importantes como universidades, hospitales… Esto hace más probable que la vivienda se vea revalorizada con el tiempo y facilita la tarea de alquilarla o venderla en caso de ser necesario. Cuando compramos una vivienda, especialmente si se trata de la vivienda habitual, no pensamos que vayamos a alquilarla o venderla en el futuro, sin embargo muchas veces termina siendo así. En esos casos nos alegraremos de haberla comprado en una buena ubicación.

El segundo punto a tener en cuenta es el estado estructural del edificio. Es un aspecto que si bien no es imposible de cambiar, si que puede resultar terriblemente caro. Es recomendable dejarse asesorar por un profesional en caso de duda antes de comprar, sobre todo si se trata de un edificio muy antiguo.

Las mejores oportunidades de inversión están en aquellas viviendas que, encontrándose en buena ubicación y con un buen estado estructural, están en un estado de abandono y desaprovechadas por una distribución ineficiente. En estos casos, con una inversión de reforma no muy elevada, le podemos dar un valor importante al piso.

Como ejemplo tenemos el caso de una vivienda en la que una distribución excesiva de pasillos hace desaprovechar gran parte del espacio disponible. Cocinas estrechas y oscuras, baños estrechos… Con una obra no muy complicada, eliminando y modificando tabiques, obtenemos un espacio más abierto y moderno, aprovechando mejor el espacio. La cocina con barra americana proporciona más luz y amplitud a los espacios pequeños. Si tenemos la posibilidad de añadir un aseo en pisos antiguos que solo tienen un baño le proporcionamos también mucho valor a la vivienda. Esto no es siempre posible, en función de las bajantes existentes, pero es un aspecto muy a tener en cuenta. De esta forma con un buen estudio de la distribución y una remodelación de espacios, sacamos el máximo partido de un piso antiguo, consiguiendo una vivienda moderna y eficiente.